Bueno, sé que esto a crear polémica, es más, debe crear polémica, pues, siempre que se habla de religiones, así pasa por que las personas se sienten heridas en su más profundo orgullo, y no es otro que su orgullo divino, su nota distintiva con el resto de la población y su hermanación con sus iguales, y, por supuesto, superiores a los del resto de las religiones.
Y este es el primer punto de encuentro en cuando a religiones se habla, todas, por definición, tendrán como idea principal y prioritaria que la religión que se practica es la única verdad, superema y verdadera, e intentará socavar al resto con las más modernas y más antiguas técnicas de supresión posibles, como son el acoso y derribo. Con lo que, el primer punto que hiere su tierno orgullo es que se trate por igual a la totalidad de las religiones, sin importar su nombre, cantidad de fieles, ni ningún dato concreto, y; por supuesto, incluir su religión entre ellas, vulgarizarla y menospreciarla, es ahí donde oímos el primer estallido de su orgullo herido, pero esto no ha hecho más que empezar.
Pero, hay demasiadas religiones y mi concepto de la misma hace que me situe al margen de ella, con lo cual mi conocimiento no es muy extenso, así que voy a hablaros de lo que yo considero el núcleo de la religión que menos desconozco, o más conozco, según se mire, además de, que supongo será con la que la mayoría de los que se sientan identificados como víctimas lectoras se identifiquen, valga la redundancia, estoy hablando, por supuesto, de la religión cristiana.
Antes de meterme en el meollo de injusticias y demás transacciones monetarias, vamos a comenzar por el principio, y formularé una pregunta: ¿qué es la religión cristiana?, la respuesta no es fácil, ni mucho menos, hasta que uno piensa detenidamente, y va uniendo cabos, y a la conclusión que llegué, no sin ayuda fue la siguiente: la religión cristiana es un modo de divinizar lo vulgar, lo mediocre, para así tener a la población controlada, ya que, la mayoría de la población, es mediocre, por definición, la inteligencia del ser humano como individuo se ajusta a una campana de Gauss, lo que quiere decir que hay una inmensa mayoría de mediocridad, teniendo un porcentaje pequeño más inteligente, y otro porcentaje con menos inteligencia más o menos similar, y paso a exponeros los porques de tal simple consideración:
Primeramente tan sólo hay que fijarse en los valores en que esta religión toma como prioritarios, que son, el amor al prójimo, la compasión, el amor en vez de la guerra, el apoyo incondicional al débil, así como condenar cualquier acción violenta; por ejemplo, aunque sé que faltan muchos más, pero creo que con estos bastará para hacerse una idea aunque sea nimia. Y, ¿cómo valores que parecen tan puros y tan castos pueden leerse de otra manera?, pues también muy sencillo, si nos damos cuenta, el amor al prójimo es una forma de autodefensa, es decir, si yo amo al prójimo, este me amará a a mi y no tendré que pelear con nadie, cuando sabemos que esto en la historia nunca se ha dado, pues el enemigo más acérrimo es el vecino, esto es extrapolable en comunidades de vecinos, cuidades, autonomías, provincias, y, por supuesto, en países; por qué el primer enemigo es el vecino, pues muy sencillo, cuanto peor esté el vecino mejor pareceremos nosotros, ya que estamos forzosamente a su lado, o, al menos, así se ha entendido a lo largo de la Historia (tanto cristiana como no cristiana). Seguimos con la compasión, la famosísima compasión cristiana, que no es más que un sentimiento de superioridad encubierta, ya que, uno se compacede siempre del “pobrecito”, en algún sentido, es decir, del que está por debajo de nosotros, o del que nosotros consideramos que está por debajo de nosotros, con esto, ya estamos creando desigualdad de la que, por supuesto, saldremos vencedores. Con lo cual la compasión no es más que eso, un sentimiento de superioridad. Luego tenemos el amor en vez de la guerra, pero veamos, todo pueblo es belicoso por naturaleza, ya que, todos los pueblos, su razón fundamental de ser es crear una supermacía, durante el mayor tiempo posible y en el mayor territorio posible, con lo cual, también va en contra de los dictados de la Historia. Con respecto al apoyo incondicional al débil, también debo añadir un cribar al fuerte (en cualquier sentido, mental, física o cualquier otra cualidad), por la misma razón, que todo tienda a la mediocridad, sin más.
Pero, encima, después de prodigar valores tan “nobles” como estos, como vemos, no tan nobles, ya que tener a muchos debajo de tu yugo con guante de seda y puño de hierro no se le puede considerar muy noble fuera de la mafia siciliana (a mucha honra), veamos los valores institucionales que tiene, que son, básicamente, como todas las religiones: reproducíos, y es que esto está muy bien pensado; ya que, si te reproduces como los conejos, y tienes muchos hijos, es de cajón que, tan sólo unos pocos matrimonios los podrán mantener, y, si no puedes mantener a tus hijos, se tienen que poner muy pronto a trabajar, con la consecuente falta de estudios y cultura provocada por la falta de tiempo, y; como todos sabemos, a menor cultura, más facilidad de amoldar y someter; que nadie subestime el plan urdido desde Tierra Santa (ojo, no el grupo de heavy, digo el Vaticano).
Entonces ya tenemos un cóctel cojonudo, criba a los seres excepcionales para quedarse con los mediocres, mucho más manejables, y además, haz que la eduación de la población decrezca todo lo posible, con lo que los muchos, es más, los demasiados, es decir, los mediocres, serán aún más mediocres, y, muchísimo más manejables.
Después de esto creo que huelga decir lo que viene después, las intrigas, chanchullos, abusos de poder, casos de corrupción tanto de cuerpo como d mente (señores pederastas incluidos) y demás gentes de esta Camorra, pero en fin, esto es otra historia y me está quedando demasiado largo, mañana os contaré los misterios del celibato y demás cositas, que ya que estamos navideños, ¿qué mejor que tirar piedras contra los inventores de este magno evento?.