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jueves, 25 de octubre de 2007

Duro y frágil

Bueno, hoy toca hablar como ya dije, de la dureza y la fragilidad, y de por qué están relacionadas, comencemos sin más dilación (al final me va a entrar complejo de profesor)

Dureza: la dureza es la propiedad que mide, básicamente, por cuales materiales puede ser rallado y a qué materiales puede rallar algo en cuestión, hay multitud de escalas, pero, según un material se va haciendo más y más duro, su fragilidad aumenta, por ejemplo, mientras un trozo de plastelina, que es muy muy blando, si se cae al suelo absorbe el impacto, si se nos cae un diamante, que es de los trastos más duros que se conocen, se hace añicos, esto es debido a su estructura interna, cuanto más duro es un material, suele tener una estructura interior más rígida, menos deformable, sin embargo, si conseguimos por medio de un impacto deformar mínimamente esa estructura, las tensiones entre los átomos serán tan grandes que se hará pedazos, esto suele ser extrapolable a las personas, decimos que una persona es más o menos dura según su capacidad de rallar (o marcar) a otros, en definitiva, de dejar huellas por medio de la abrasión, pero, si conseguimos dar un golpe certero a esa persona, saltará por los aires como una montaña de naipes, por eso, lo duro, es frágil.

Por otro lado, hay otra propiedad que es la tenacidad, esta mide la capacidad para absorber impactos que tiene una sustancia, y, en la mayoría de los casos, es una propiedad inversamente proporcional a la dureza, es decir, a más dureza, menos tenacidad, y viceversa, lo cual también es extrapolable a las personas, todos vemos que la gente en principio más blanda, luego resulta ser la más adaptable tanto a las cosas buenas como a las cosas malas, las asimilará mejor y se adaptará a ellas, de la única forma que se puede adaptar uno, a base de hostias, cuanto más tenaz sea un material, más se deformará ante un impacto menor.

Por eso, para las ocasiones en los que una estructura va a recibir, o puede recibir un impacto, no se coloca un material duro, si no uno tenaz, como ejemplos de tenacidad, tenemos por ejemplo cualquier plástico deformable, véase polipropileno, PVC y demás.

Así, como bien dice la mayor parte de la filosofía oriental, lo blando y lo frágil ganan a lo fuerte y duro, estos últimos soportan muchos menos impactos, se hacen añicos mucho antes, además, visto en las personas, todo lo que un día es fuerte y duro, acabará siendo blando y frágil, y todo lo que nace estirado, poco a poco tiende a encogerse hasta que se arruga de tal manera que se hace irreconocible.

Por eso vale mucho más tener esa capacidad de adaptación a los golpes, sin perder nuestra estructura interna, que ir por la vida intentando dejar huella en cada objeto que se nos pone a tiro, vale mucho más ser agua, que ser diamante.

3 Deja tu comentario, no cobro ;):

Sara dijo...

Estoy contigo.

Lo que has escrito me recuerda a una metáfora en un librillo que leí, que decía que la actitud ante la vida era como las raices de un árbol que daban a un río: si son duras, no se dejan arrastrar, pero con corrientes fuertes se podían romper, si no tienen un fuerte arraigo, la corriente se las lleva; no obstante, si son flexibles, no se rompen y permanecen en su sitio, proporcionando alimento al árbol.

La tenacidad y la flexibilidad son los aprendizajes que más bien nos van a dar en nuestra vida.
Fdo:

La filozoofa

Elbereth dijo...

El junco...la naturaleza del junco, flexible pero resistente...¿no es eso?

Muchos se creen que por ser duros son más fuertes, pero se equivocan. Es como aquello de no llorar, para no demostrar debilidad...o no demostrar afecto...

Me gustan estos símiles...beso fuerte. (ando con virus ...seguro que encuentres algún símil un día de estos...)

Sr.DelGaS dijo...

Buenas Sara reina :D, ya me pasarás ese librillo, por cierto, ya me contarás la experiencia duende esa ;)

Elbereth: tu lo has dicho, ya sabes que los orientales son muy simbólicos, ya sabes, contra los virus, lo mejor es el frenadol complex (o la fanta de naranja, que se aproxima mucho en textura y propiedades)
¡Un beso aséptico!