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domingo, 25 de noviembre de 2007

Plásticos somos

No sé por qué extraña razón, siempre evitamos la contestación directa y sencilla a las preguntas directas, sean sencillas o no lo sean, quizá es porque nos parezca demasiado violenta, o porque nos queremos hacer los interesantes, pero, todos, o casi todos, al menos, nos cuesta decir simplemente sí o no, incluso en las encuestas tipo test siempre nos dejan un espacio pequeño para escribir un par de razones insulsas y anodinas, pero lo que yo me pregunto es: ¿de verdad tenemos tanto miedo a mostrarnos?, o, mejor dicho, ¿tanto nos gusta jugar al escondite?, o, mucho mejor dicho: ¿tanto miedo tenemos a mostrarnos... ¡tal como somos!?, buscamos artificialidades sin ton ni son constantemente, nos gustan las cosas sintéticas, pero con raíz carbonada, quizá este sea el ideal de hoy día, parecerse cada vez más a cualquier polímero de cadena carbonada perfectamente conocida sin imperfecciones (que no perfecta), pero se nos escapa que todos los polímeros tienen una estructura amorfa, es decir, no tienen una estructura perfectamente ordenada y cristalina, al igual no pasa a nosotros.

Y es que nos encanta el plástico, lo usamos para todo, desde para transportar objetos, a usarlo como recipiente, incluso para implantárnoslo en nuestro quejumbroso cuerpo, si bien a más de uno parezca que ya se lo implantaron también en la mente, y, como el plástico, nosotros somos de varios tipos, los hay termoestables, que les dan una forma predefinida y, luego, cuando dejamos enfriar, se quedan con ella, en este aspecto destacan lo que vulgarmente podríamos decir "plásticos duros", utilizados para contener sustancias que ni ellos mismos saben que son, simplemente, sirven como un mero recipiente, y por otro lado están los termolábiles, o "plásticos blanditos", estos son, por ejemplo, las bolsas de plástico, que, si las calentamos, arden y se desintegran en forma de dióxido de carbono y agua sin ningún remedio, estos son mucho más peligrosos, ya que estos pueden cambiar de forma y adaptarse a lo que quieren pegarse, y son tan peligrosos que pueden llegar a asfixiar a su huésped, si no, mirad en el fondo de la bolsa, todas tienen la misma advertencia, "cuidado, esto asfixia"; cosa que no pasa con los termoestables, ya que, por lo menos ellos hacen que el contenido se adapte a ellos, en mayor o menor medida.

En fin, yo prefiero seguir con mi cadena carbonada imperfecta, mis múltiples reacciones y mis vitaminas y hormonas flotando por todo mi ser, y por su sinfín de sustancias en constante caos y en constante armonía, espero, al menos, no caer en colapso debido a que ni mi cuerpo sepa que hacer con tanta cosa.

7 Deja tu comentario, no cobro ;):

Mae dijo...

Veo que de nuevo vuelvo a ser la primera... Me alegra!!
Con respecto a lo que dices... tienes mucha razón, pero creo que el miedo a dar una respuesta clara, o a mostrarnos tal y como somos es una forma de defensa. Cuanto mas sepan de ti, mas débil eres ante "el enemigo" en el caso de que exista..
Yo tb me quedo tal y como soy. Inalterable!! Al menos lo intento, aunque muchas veces me derrito cual vulgar bolsa de plástico a la que le arriman una cerilla...
Besos y encantada de leerte de nuevo.

Sr.DelGaS dijo...

Bueno, como dijo un sabio alguna vez: "hablar mucho de uno mismo es tan sólo otro tipo de máscara"

Un beso chiquilla ;)

lolaeiou dijo...

Y en plasticos nos convertiremos????

Sr.DelGaS dijo...

Eso depende de lo siliconados que vayamos a la caja :P

Sara dijo...

Yo creo que estoy hecha de pana.
Porque es cómoda, y no se joroba con facilidad.

Vamos, que vaya mierda eso de estar hechos de plástico. Tío... a ver si elegimos mejor las metáforas
que nos dejas muy poca elección últimamente...

;)

lolaeiou dijo...

Ostrás!!! De pana!!! Que simpática...Pues yo me pido ser de lana, como la peli del Autoestopista Galáctico...

Además es lo mejor para estos fríos...

Sr.DelGaS dijo...

¡Qué gran película!, y vomitan hilitos de lana y todo :D